El Colegio de Abogados de Jerez muestra sus condolencias y consternación por el fallecimiento de Don Sixto de la Calle

0

‘Colegiado de Honor’ y Decano, imprimió el espíritu que hoy caracteriza a la institución jerezana: vocación de servicio, amor por la profesión, responsabilidad social y el afán por enseñar y por contagiar a los más jóvenes la pasión por la abogacía.

El Decano del Ilustre Colegios de Abogados –ICAB- de Jerez, Marcos Camacho, en nombre de todos sus colegiados y personal, hace públicas sus condolencias y consternación ante el fallecimiento del gran abogado Don Sixto de la Calle Jiménez, ‘Colegiado de Honor’ y Colegiado número 1 de esta institución.

El Colegio de Abogados de Jerez ha manifestado su pésame a la familia y lo traslada igualmente a todos los colegiados jerezanos, así como a los Colegios de Sevilla y Cádiz, de los que también era Colegiado número 1.

Don Sixto de la Calle ha sido y será siempre parte fundamental del Colegio de Abogados de Jerez, del que fuera Decano en 1960, imprimiendo el espíritu que hoy caracteriza a la institución jerezana: vocación de servicio, amor por la profesión, responsabilidad social y el afán por enseñar y por contagiar a los más jóvenes la pasión por la abogacía.

Por ello, para el Colegio de Abogados de Jerez, el fallecimiento de Don Sixto de la Calle supone una gran pérdida, ya que se ha ido, a la edad de 99 años, un referente para la entidad y para todos los letrados jerezanos.

Asimismo, desde la institución colegial de Jerez se destaca su intensa y larga trayectoria profesional. Se licenció en Derecho al terminar la Guerra Civil y desde 1940 se incorporó, por este orden, a los Colegios de Abogados de Sevilla, que en 2006 lo reconoció como su colegiado más antiguo,  Jerez y Cádiz. Su primer bufete lo creó en la calle Larga.

En 1960, con 43 años, fue elegido Decano del Colegio de Abogados de Jerez y en 1988 fue nombrado ‘Colegiado de Honor’ de esta institución.

Entre sus méritos, destaca además la Cruz Distinguida de la Orden de San Raimundo de Peñafort, que se otorga para premiar el mérito a la Justicia y recompensar hechos distinguidos o servicios relevantes, de carácter civil, en el campo del Derecho, así como la Medalla al Mérito en la Abogacía.

En este sentido, Marcos Camacho ha manifestado que  precisamente ayer, “en atención a su dilatada carrera, su honradez, su honestidad, su veracidad y su diligencia y su buen hacer como persona y como abogado, la Junta de Gobierno tomó el acuerdo de solicitar al Consejo General de la Abogacía la Gran Cruz al Mérito en nuestra profesión, por lo que su fallecimiento nos deja muy consternados, suponiendo una gran pérdida para nuestro Colegio”.

 

Compartir

Comentarios cerrados.